No más 902

La fama de los números 902 es bien conocida entre los clientes, de tal forma que se muestran renuentes a usar el servicio. Este descontento ha llegado a asuntos políticos, dónde se puso en marcha una ley en su contra. Conoce la razón por la que las nuevas políticas dicen “No más 902”.

Todos conocemos uno de los mensajes que más disgusto puede provocarnos al llamar en España, “Este número no es gratuito…”. Lo más desagradable es en el contexto en el que los consumidores lo escuchan, puesto que surge al llamar al servicio técnico. De esta manera, no solo sufren la molestia de una avería o un inconveniente, sino que cobran por llamar.

Sumado a eso, la mayoría de las llamadas a los números 902 de servicio técnico, no son cortas. Algunos de los servicios que nos ponen en esta situación suelen ser:

  • Avería del teléfono.
  • Servicio de grúas.
  • Inconvenientes con algún servicio básico (agua o luz).
  • Problemas con los servicios de envío.

No más 902

Todos estos servicios tienen un aspecto en común a la hora de realizar un reclamo o solicitar una asistencia, el número 902. La razón por la que las empresas optan por esta numeración gira en torno a los beneficios que reciben de las llamadas.

  • Pagan menos en la factura del teléfono, puesto que el cliente paga sus llamadas.
  • Reciben menos llamadas en reclamaciones y asistencias, ya que los clientes piensan dos veces en gastar por la llamada.

¿Por qué no más 902?

Para evitar que las empresas sigan beneficiándose de los consumidores, el Ministerio de Consumo decidió hacer algo al respecto. La iniciativa consiste en la modificación de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios. La misma busca especificar que las llamadas realizadas al servicio de atención al cliente no tendrán un valor superior al estándar.

La tarifa del segundo por llamada puede variar entre las distintas zonas provinciales de España. En otras palabras, se prohibirá cualquier número con tarificación adicional dentro de los servicios de atención al cliente.

En su lugar, optarán por proporcionar un número al que los clientes pueden llamar. Llamar a este contacto tendrá un coste que no excederá al estándar de un número local. A su vez, el ministerio dice no más al 902, tras la restricción de esta numeración.

¿Es justa la mala fama de estos números?

Para poder entender el principal problema con estos números de telefonía inteligente, hay que conocer de dónde proviene la tarifa adicional. Lo cierto es que el costo de llamar a una línea 902 no es superior al de llamar a cualquier línea fija. El problema es que las telefonías no incluyen a números como el 902 en las tarifas planas.

La modificación de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios busca resolver este inconveniente. De ahora en adelante, cada vez que un consumidor llame al número de atención al cliente, no sufrirá un sobrecoste en la llamada. Esto siempre y cuando se tenga una tarifa plana de llamadas a fijos y móviles.

Por otro lado, si el cliente ya no tiene minutos en la tarifa, la llamada tendrá el mismo costo que una llamada hecha desde cualquier otro teléfono fijo. Más allá de los beneficios que puedan brindar a las empresas los números 902, la forma en la que los consumidores lo perciban también importa. Con esto en cuenta, debemos considerar algunos de los beneficios dados a los clientes:

  • Más fácil de memorizar.
  • Contar con un número siempre disponible.
  • Contacto general sin importar la provincia.
  • En ocasiones, llamar al 902 es más barato que llamar entre provincias.

Lamentablemente para los números 902, este último punto ya no es válido. En la actualidad, las empresas de teléfonos cobran lo mismo entre números fijos, sin importar de que se encuentren en provincias distintas.

La ley ya vigente se encargará de proteger al consumidor. Sin embargo, queda en mano de las comunidades autónomas hacer valer esta nueva metodología mientras detienen las irregularidades.

En los años pasados algunos proveedores de servicios de telecomunicaciones han sido multadas por La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia por brindar un beneficio económico a las empresas. Aparentemente, estos proveedores realizan negocios secretos con las empresas de telefonía para sacarle provecho al coste excesivo de las llamadas.